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viernes, 23 de mayo de 2014

Teatro periodístico


Esta semana, con la finalización de las clases de la asignatura a partir de la cual surge este blog ha finalizado también la realización de la segunda parte del taller de teatro del que os hablé en mi última entrada. Si le echáis un vistazo veréis que ya os hablé de las potencialidades de tal  herramienta, por lo que esta vez seré más breve.


Cabe destacar que los puntos fuertes de esta sesión fueron las actividades realizadas en torno al teatro periodístico y el contacto entre los participantes del mismo. De este modo, se realizaron actividades de diversa índole:

-Actividades que crean un clima de soltura y confianza en el grupo positivo y necesario para la correta puesta en práctica del resto de actividades del taller. Algunas de estas fueron "el árbol y la hormiga", "la guía del ciego" y  "la copia de la imagen ciega".

-De nuevo volvió a ponerse en práctica el teatro imagen. Además también se realizaron actividades rítmicas para fomentar habilidades como la creatividad y la expresión corporal.




-Teatro periodístico. Consiste en la realización de representaciones creadas por los participantes tras el análisis y la discusión de las noticias de los diarios, que parten y pretenden mostrar de un modo u otro del contenido de estos diarios.




Entre las valoraciones sobre este taller destaca de nuevo la capacidad para relajar y hacernos pasar un buen rato además de aportar nuestro repertorio de actividades a realizar en un futuro en nuestra labor como educadores sociales. 

Por  ello, de nuevo:

¡GRACIAS!


Brenda Sáez Serrano.

sábado, 17 de mayo de 2014

Teatro: una potente e innovadora herramienta de intervención socioeducativa.


“El teatro nace cuando el ser humano descubre que puede observarse a sí mismo y, a partir de ese descubrimiento, empieza a inventar otras maneras de obrar. Descubre que puede mirarse en el acto de  mirar; mirarse en acción, mirarse en situación. Mirándose, comprende lo que es, descubre lo que no es e imagina lo que puede llegar a ser" Boal (2004).

¿Qué mejor manera de empezar esta entrada que de la mano de las palabras tan certeras? 

Se trata de una definición que nos habla sobre algo que en una entrada anterior ya os comenté: el Teatro del Oprimido. Como ya pudisteis comprobar con la lectura de dicha entrada, profundizar en el teatro como herramienta de intervención de un modo teórico fue algo realmente enriquecedor. Sin embargo, no todo quedó en la teoría, pues durante las dos semanas pasadas se han estado realizando talleres sobre el Teatro del Oprimido, de las cuales, aunque yo no he podido asistir por exceso de número de asistentes, he tenido la suerte de  aprender al ser informada gracias a mis compañeros.



¿Qué he aprendido? 

Sobre todo, me he reafirmado sobre lo que ya comenté y es la gran potencialidad del teatro como una herramienta de intervención social. La lectura de los blogs de mis compañeros de clase y la realización de una entrevista a uno de ellos lo demuestra:

"...además de servirnos para conocer de una forma mucho más dinámica y práctica una de las herramientas que podremos utilizar en nuestra futura vida profesional como educadoras sociales, nos ayudó a relajarnos..."  (Blog: Programas de Acción Sociocultural).

"Innovación porque no es común realizar un taller de teatro. Nuevas dinámicas que me han impactado gratamente. En definitiva, una herramienta más para trabajar con cualquier colectivo porque pienso que las dinámicas son totalmente adaptables a cualquier persona y grupo" (Compañero de clase).

Como podemos comprobar, ellos/as destacan aspectos del teatro como la innovación, la fácil adaptación a todo tipo de colectivos, la posibilidad de intervenir de un modo más práctico y dinámico, la capacidad de relajar... aspectos realmente positivos a la vez que necesarios en la práctica socioeducativa.

En lo que respecta a la realización del taller y dejando un poco de lado el teatro como herramienta de intervención, destacaré lo positivo de iniciativas como la comentada, las cuales son de gran ayuda para nosotros como futuros educadores sociales y nos posibilitan ver de un modo directo la aplicación práctica de la teoría dada en clase. Desde mi punto de vista, es así como realmente se aprende: aplicando la teoría mediante la práctica. Por ello, doy mi enhorabuena a tan brillante idea y aquí os dejo la opinión de algunas de mis compañeras de clase sobre esta iniciativa:

"Es una pena que no hayamos podido realizar un taller de este tipo hasta tercero de carrera, pues nos habría sido de gran ayuda el poder llevarlo a cabo en el primer curso de la titulación, ya que nos ha ayudado a poder conocernos más unos a otros y nos ha permitido dejar de lado el componente teórico de las clases, que tan pesado se nos hace, para poder trabajar el componente práctico, con el que todos hemos disfrutado y pasado una mañana muy amena, divertida y llena de sonrisas" (Blog: Programas de Acción Sociocultural).

Son palabras que reafirman lo ya dicho, además de destacar nuevos aspectos que fomenta el teatro: conocimiento mutuo y diversión.

Por último, os resumiré en unas líneas en qué han consistido estas sesiones sobre el Teatro del Oprimido.


En primer lugar, se realizaron ejercicios de relajación y de creación de un clima favorable para la posterior realización de actividades teatrales.

En segundo lugar, se realizaron actividades que fomentaban aspectos como la creatividad como el "teatro imagen" o la "cámara fotográfica". Así también, se realizaron actividades de representación de escenas que transmitieran sentimientos agradabables y desagradable


En tercer lugar, se aplicó el Teatro del Oprimido. Esto se realizó a través de una actividad en la cual se debía representar una situación que mostrara opresión. Esto dió pié a realizar una actividad posterior en la cual cada uno expresaba de un modo escenificado los sentimientos que le había suscitado el papel desempeñado en la escinificación posterior: opresor, oprimido o espectador. 

















Brenda Sáez Serrano.

jueves, 15 de mayo de 2014

La evaluación


¡Aquí estoy de nuevo!

Hoy os hablaré de un factor clave en todo proceso socioeducativo: la evaluación.

¿Por qué es tan importante?

Porque nos permite valorar de un modo u otro los efectos de nuestra intervención educativa y nos lleva a plantear propuestas de mejora. Algo, desde mi punto de vista, muy importante. Pues somos seres en continua construcción, y por lo tanto, también lo está nuestra labor como profesionales. La construcción y reconstrucción nos lleva a la mejora, una de las claves para el progreso.

Tal y como hemos visto en clase, existen distintos modos de plantear la evaluación:


Enfoque tecnológico.

Se trata de una visión que focaliza su atención en una serie de objetivos preestablecidos existentes en todo proceso educativo. De este modo, pretende determinar hasta qué punto esos objetivos han sido alcanzados. (Tyler, 1950).


Este enfoque comprueba aspectos como el grado de eficacia y persigue la máxima objetividad para dejar de lado otros aspectos como la ética y la moral y los intereses y preocupaciones de los participantes y destinatarios de los procesos educativos.

¿Por qué tanto énfasis en la objetividad?

No es más que un intento de aplicar modos de recogida de información (instrumentos de medida y procedimientos y diseños de análisis de datos) lo más fiables posible.

En educación todo está previsto y calculado minuciosamente, y como no puede ser de otro modo, será medido al detalle de un modo preciso y bien planificado.

Puede ser que tras leer estas líneas os haya venido a la mente la idea de la rigidez, de la falta de flexibillidad de este enfoque. De ser así, no os habéis equivocado en absoluto. Este enfoque de la evaluación  se centra tanto en lo previsto y preestablecido que no es capaz de evaluar lo no previsto y los efectos secundarios de todo proceso educativo.

Desde mi punto de vista, este enfoque comente un grave error al centrarse en el producto y dejar de lado el proceso, cuando es en éste donde suele darse lo más importante: el desarrollo de las habilidades, el crecimiento de cada persona. Los resultados finales no son lo más importante de un proceso educativo sino el modo en que se han obtenido esos resultados.

Enfoque orientado a la decisión.


Este enfoque, como su propio nombre indica, pretende obtener información para poder formar juicios y tomar decisiones acerca de la continuidad o mejora del programa. Algo muy adecuado y eficaz, pues como ya he dicho antes, el intento de mejora es clave en la calidad de cualquier intervención educativa.


A diferencia del anterior, este enfoque habla de la evaluación continua, es decir, tiene en cuenta todo el proceso: el antes, el durante y el después.


Evaluación = Valoración.

Esta vez nos alejamos completamente de la evaluación para valorar los resultados del programa o proceso educativo y nos centramos en el mérito o valor de aquello que evaluamos. Y en esa valoración no solo hay un evaluador, sino que se pasa a tener en cuenta a todos los participantes en el proceso educativo. Algo, a mi parecer, mucho más enriquecedor. 

Dentro de este enfoque existen muchas corrientes:









Técnicas e instrumentos de evaluación.

No solo hay variedad en cuanto al modo de enfocar la evaluación sino también en cuanto a las técnicas e instrumentos de evaluación. Algunas de éstas son el análisis de documentos, la entrevista, los cuestionaries, la observación, las técnicas de análisis en grupo y las técnicas creativas.





¿Con cuál nos quedamos? ¿Cómo evaluamos?

Lo ideal es recoger datos sobre todo cualitativos, pero complementarlos con cuantitativos, no evaluar solo productos sino también procesos, evaluar tanto lo previsto como lo no previsto y obtener una triangulación de datos de modo que contemos con información proveniente de distintos agentes implicados en el proceso. 


¡Hasta la próxima!

Brenda Sáez Serrano

sábado, 19 de abril de 2014

Homoludicus Valencia


¡Aquí estoy de nuevo!


Hoy os voy a hablar de Homoludicus Valencia, una de las líneas de servicio de la Associacíó Impuls. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro que ofrece servicios y programas de animación sociocultural, educativos y de tiempo libre. Promueve la educación en valores, la cultura, la participación y el desarrollo social mediante distintas líneas de acción.


Como ya he dicho previamente, Homoludicus Valencia es una de esas líneas de acción de las que hablo, concretamente la de promoción de juegos de mesa.


Quizás os estéis preguntando por qué os estoy contando esto. Es muy sencillo: Homoludicus Valencia son un claro ejemplo de fomento y uso del juego (aunque sea solo una modalidad de éste: los juegos de mesa) de un modo positivo y enriquecedor,  algo de lo que ya he hablado en entradas anteriores.


De este modo, esta entidad fomenta el uso del juego proporcionando a la persona los medios necesarios para que se adentre en este mundo. Llevan a cabo proyectos con grupos de cualquier edad, tanto de animación sociocultal como para compartir con familiares y amigos. Es por ello que también venden los juegos de mesa.


Por lo tanto, fomentan el desarrollo de habilidades mediante el juego en distintos colectivos. Uno de los proyectos más interesantes en los que están trabajando ahora mismo y que nos comentaron la semana pasada cuando vinieron a una de nuestras clases de Programas de Acción Sociocultural y Educativa fue el Proyecto Intergeneracional que están llevando a cabo en Quart de Poblet y que se destina también a personas de tercera edad, con
las cuales están trabajando habilidades como la motricidad y el desarrollo de la memoria.

En lo que respecta al fomento del juego, realizan actividades como torneos, demostraciones de juegos, charlas, comidas... Es decir, actividades varias para dar a conocer los juegos y hacerlos accesibles a todos/as.





Aquí tenéis un vídeo que muestra de un modo sintético muchas de las actividades que Homoludicus Valencia lleva a cabo en su día a día.



¡Hasta otra!

Brenda Sáez Serrano




viernes, 18 de abril de 2014

La ludoteca


¿Cómo hacer uso del juego de un modo educativo?

Una de las mejores respuestas a esta cuestión se reduce a una sola palabra: 


Las ludotecas, tal y como afirma Carlos López Gil, son "instituciones recreativo-culturales" destinadas a niños y adolescentes cuya principal finalidad es desarrollar la personalidad del individuo a través del juego y del juguete. Por ello, "posibilitan, favorecen y estimulan el juego infantil" poniendo al alcance de los niños tanto los elementos materiales como las orientaciones y ayuda necesarias.

Muchas de estas funcionan por grupos de edad y trabajan aspectos como el juego libre, el juego educativo. Además, pueden ir más allá del juego realizando actividades como el refuerzo educativo.


Las ludotecas se convierten en un espacio de educación no formal muy útil para niños y adolescentes que no saben muy bien qué hacer fuera de la escuela. Y ¿qué mejor modo de invertir el tiempo que mediante actividades lúdicas y educativas?

Sin embargo, desde mi punto de vista, las ludotecas pueden y deben ir más allá de la atención a la infancia y la juventud, prestando una gran atención a los niños que carecen de recursos y se encuentran en entornos nocivos para los mismos, en los cuales los espacios donde jugar y aprender de un modo seguro fuera de la escuela brillan por su ausencia. Esto supone una suma de factores de riesgo que aumentan la posibilidad de llevar a cabo conductas antisociales. Especialmente para estos niños, las ludotecas podrían ser un punto de inflexión frente a las carencias que pueden encontrar en su entorno y que les perjudican
gravemente.

Un claro ejemplo de la utilización de las ludotecas como prevención de conductas antisociales destinado a colectivos con falta de recursos es la de Ludotecas Comunitarias de las zonas ubrano-periféricas de Perú. El siguiente vídeo lo muestra a la perfección:









Sin embargo, todavia quiero ir más allá y plantear una cuestión: si el juego puede ser una herramienta educativa muy útil a la hora de trasmitir valores y conocimientos, precisamente porque nos permite hacerlo de un modo fácil y dinámico, ¿por qué no aplicarlo con otro tipo de colectivos como tercera edad, personas con diversidad funcional o adultos?

Las ludotecas están especialmente pensadas y destinadas a infancia y juventud, pero podría no ser descabellado aplicarlo con otros de los colectivos citados anteriormente y producir verdaderas mejoras en los individuos con los que interviniéramos como profesionales de lo social, pues para divertirse no existe edad y el juego puede llegar de verdad a una persona, independientemente de sus características.


¡Hasta pronto!

Brenda Sáez Serrano

El juego


¡Hola!

Hoy dedicaré estas líneas a hablaros de un nuevo modo de intervención que gracias a las clases de la semana pasada pudimos abordar con más claridad.

¿QUÉ ES EL JUEGO?

Se trata de una "acción libre". Es decir, participar en ella es algo voluntario, y en el momento en el que esta libertad de elegir desaparece, el juego pierde su sentido y su esencia.

Se desarrolla en un espacio y un tiempo determinados, y se compone de unas normas que hacen posible su buen funcionamiento, las cuales son "libremente aceptadas" por la/s persona/s participante/s.

Constituye un fin en sí mismo y es provocar placer, diversión. Es decir, tiene un "sentido lúdico y de alegría". Se trata de algo que puede parecer poco productivo, pues no produce resultados palpables y materiales fuermente beneficiosos. Sin embargo, desde mi punto de vista, la diversión es algo tan útil o incluso más que un bien material.

Sin embargo, llegado a este punto aparece una cuestión: ¿el juego siempre tiene una finalidad pautada y planificada?

Lo cierto es que no. Provocar placer y diversión es algo que forma parte de la esencia del juego y que siempre lo acompaña, pero existen otras finalidades añadidas que no siempre lo hacen sino que son el resultado de una planificación e intención previas, y que lo convierten en educativo.

Esto me lleva a hablar del juego como "herramienta educativa".

 El juego educa de un modo inevitable, pues transmite valores e información que muy facilmente son asimilados e interiorizados por el o los participante/s del mismo. Es decir, transmite ideología, la cual suele ser afin a los intereses de la clase dominante. Por lo tanto, el juego no siempre es algo positivo.

Desgraciadamente, en la actualidad son múltiples los juegos que transmiten valores negativos como la violencia, el delito, la delincuencia, el consumo de drogas... que convierten, sobre todo a los menores, en seres muy vulnerables a la hora de iniciar conductas antisociales en un intento consciente o inconsciente de imitar esas conductas y que alejan al juego de la buena educación.



¿Qué podemos hacer los Educadores Sociales ante esta realidad?

Sensibilizar sobre los efectos de mal uso del juego, y dar ejemplo de su buena aplicación. Es decir, sacar el máximo partido del juego como una herramienta educativa que puede transmitir valores tan esenciales para la buena convivencia social como la solidadirdad, el respeto, la cooperación y el compañerismo; y fomentar habilidades muy positivas para la autorrealización del ser humano como puede ser la creatividad.

Continuando con la definición del juego diré que se trata de una constante en la historia de la humanidad. Es decir, hace miles y miles de años, nuestros antepasados ya hacían uso del juego.

El  juego siempre tiene algo de ficción y nos permite soñar, imaginar, asumir roles que pueden o no pueden ir con nuestra personalidad y trasladarnos a mundos lejanos.



Por último, existen distintos modos de clasificación del juego y distintos tipos del mismo, algunos de los cuales son:

-De competición: los participantes se convierten en antagonistas que pretenden demostrar su superioridad.
-De azar: el destino es la clave de los mismos, pues los paticipantes dependen de él.
-De simulación de realidades lejanas lo verídico.
-De vértigo: utilizan los movimientos rápidos y pretenden provocar confusión y desconcierto.
-Grandes juegos: realizados con grupos numerosos de personas.
-Juegos de rol.

La clasificación más clara y que no puedo despedirme sin citar habla de las relaciones las relaciones que se dan en el juego, las cuales son: individuales, de oposición, de cooperación y de cooperación-oposición. Cada uno de estos fomentan distintas habilidades.






Brenda Sáez Serrano





miércoles, 2 de abril de 2014

Patrimonio cultural y educación.

¿Qué hay de nuevo?

Hoy os voy a hablar del patrimonio cultural pero desde un enfoque educativo no formal, es decir, aplicado a nuestro ámbito de intervención mayoritario.


En clases pasadas hemos podido comprobar como algo como el acercamiento de la población a algo tan suyo como es el patrimonio cultural es algo realmente enriquecedor, tanto para el profesional como para el destinatario,  y muy compatible con la figura del Educador Social. De este modo, a continuación veremos algunas de las actividades educativas o de animación que podrían realizarse en este sentido. 


Pero ¿sólo se interviene con el patrimonio desde un enfoque educativo? Lo cierto es que no. Por ello, de un modo previo a lo planteado anteriormente convendría abordar esta cuestión.

Líneas de actuación con respecto al patrimonio cultural.

Existe una serie de líneas de actuación que se dan de un modo u otro y en mayor o menor medida con los distintos tipos de patrimonio cultural (con bienes inmuebles, con museos, con fiestas, con artesanías...). Son las siguientes:
-Recuperación, restauración y conservación.
-Activación: dotar de valor a un bien cultural que hasta el momento no ha sido valorado ni considerado parte del patrimonio cultural o que había perdido dicho valor. De este modo, se realizan actividades que enseñen a visualizar ese valor.
-Dar a conocer, difundir el patrimonio cultural.
-Reelaboración: cambiar los valores que transmite un patrimonio cultural, incluso modificando si fuera necesario aspectos propios del mismo.
-Creación: A partir de aspectos propios de una cultura se crean nuevas prácticas culturales.


Antes de pasar a hablar de la intervención educativa me parece curioso comentar algo que ha sucedido durante mucho tiempo en torno a la transmisión del patrimonio cultural y que sigue sucediendo. 

Al igual que existen unas prácticas culturales compartidas por la población de un país, existen prácticas culturales propias de cada localidad, algo que las hace diferentes entre sí y únicas a su vez. Sin embargo, existen prácticas culturales propias de poblaciones concretas que son asumidas por otras como propias, a pesar de no haber en su historia ningún rasgo cultural similar. 

¿Es esto positivo? ¿Enriquece a las culturas? ¿O, por el contrario, incide negativamente en la identidad
cultural de las poblaciones?  No son cuestiones fáciles de responder, pero os animo a reflexionar sobre ellas.

Actividades educativas o de animación

Existen distintas vías para educar a través del patrimonio cultural, entre las cuales se encuentran las visitas guiadas, los talleres y los itinerarios culturales.

Visitas guiadas

Es esencial conseguir que las visitas tengan un carácter atractivo, que hagan al destinatario de las mismas interesante realmente por conocer aquella información que pretendemos transmitirles. De lo que se trata es de realizar actividades como el juego, la teatralización... que nada tienen que ver con una sesión académica. También es importante que la información transmitida sea breve pero significativa.

Talleres

En este caso, se trata de actividades creativas que pretenden acercar a los participantes al patrimonio cultural seleccionado. Existen distintos tipos de talleres dependiendo del tipo de actividades que se realicen en ellos: de expresión, de investigación, que pretendan ubicarnos en el proceso creativo o forma de vida de las personas de otra época...

Itinerarios culturales

No es más ni menos que un recorrido que agrupa distintas visitas culturales y otras actividades. Éste tiene una temática definida, que es tenida en cuenta por todas las actividades realiazadas. De este modo, hay una coherencia en todo el recorrido y la activdad toma un carácter natarrivo, pues hay un principio y un final.


No me iré sin comentar un aspecto esencial en toda actividad educativa que se realice en torno al patrimonio cultural: la organización. De nada sirve haber elaborado una actividad super creativa y fantástica si, a la hora de ponerla en práctica, no somos capaces de hacerla operativa. Por ello, hay que saber organizar los espacios y los tiempos de los que disponemos, así como tener en cuenta, en todo momento, nuestro objetivo y las características de los destinatarios a los que nos dirigimos.




Brenda Sáez Serrano.







jueves, 6 de marzo de 2014

Quart Jove


¡Hola!

Hoy quiero hablaros de un espacio que centra su atención en la juventud y que resulta ser un claro ejemplo de transmisión de cultura a través de la animación sociocultural, algo que vimos en clases pasadas. Hablo de Quart Jove, una asociación dedicada a la educación de calle que persigue fomentar la ciudadanía en los jóvenes a los que atiende.

Su metodología se basa en "no hacer nada" tal y como nos contaban los profesionales de esta entidad el pasado miércoles. Simplemente se acercan al joven, le escuchan y se interesan por sus deseos e intereses para poner a su disposición todos los recursos que están en sus manos, con el objetivo de que él, principal protagonista de todo el proceso, consiga desarrollar sus habilidades haciendo aquello que le apasiona, aquello para lo que vale.







De este modo, el educador no es más que un mero acompañante en todo el proceso, que da las ideas de los proyectos y presta el espacio, pero son los jóvenes los que organizan y gestionan todo el proceso. Son los jóvenes los protagonistas de su proceso de aprendizaje, tal y como decía Paulo Freire.










En este proceso de facilitación de espacios y recuros, Quart Jove consigue reunir a jóvenes, independientemente de su origen, edad, sexo y condición, incluso provinentes de lugares lejanos como Londres, con un único objetivo: hacer de la capacidad, posibilidad, conseguir que los jóvenes encuentren las herramientas adecuadas para mostrar y desarrollar su talento. De este modo, facilitan recursos a propuestas de proyectos de radio, a grupos de música, a jóvenes artistas, entre muchos otros, que realizaron en una de las instalaciones de Quart obras de arte como la que podéis contemplar a la derecha.







Trabajan en red, algo que les facilita mucho las cosas puesto que les da la posibilidad de ofrecer a la población una gran variedad de propuestas culturales. Ellos simplemente plantean las ideas, les dan forma y llaman a entidades para que vayan a sus espacios y las lleven a cabo. Además, están coordinados con  entidades públicas como los ayuntamientos de alrededor, algo muy positivo.


Desde mi punto de vista, trabajar en red es el mejor modo de desempeñar una labor comunitaria como aquella que persigue Quart Jove: fomentar la ciudadanía. No hay mejor manera de conseguir un objetivo común y que nos concierne a todos que trabajando conjuntamente.


También imparten talleres de sexualidad, sensibilización hacia el peligro de las pantallas, educación emocional... De modo que podríamos decir que, en cierta medida, el objetivo de su acción también es la sensibilización y educación en la que el joven no tiene toda la responsabilidad, sino que el educador también tiene un papel importante, algo que no sucede en las actividades que suelen realizar.


Por último, me gustaría despedirme haciendo alusión a algo que también se comentó en la pasada charla que tuvo lugar en Quart Jove y que yo tuve la suerte de presenciar: la Reforma de Régimen Local. Se trata de una ley que va a hacer desaparecer o reducir en gran medida toda iniciativa educativa independiente del Estado como Quart Jove. No quiero despedirme sin decir que es un crimen lo que esta ley va a provocar, que atenta contra muchos derechos del ser humano, entre ellos el de acceso a la cultura y que va a menguar muchas de las posibilidades de futuro que nosotros, los futuros educadores sociales, contemplábamos tiempo atrás. Además de generar todavía más desigualdades y suponer un retroceso enorme en todo aquello que el pueblo, gracias a años de lucha, había conseguido.


                                                                                           Brenda Sáez Serrano.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Usos y funciones de las artes desde el ámbito educativo.


Javier Abad (2011) nos  habla en su artículo "Usos y funciones de las artes en educación y el desarrollo humano" de una evolución de la cultura a lo largo de la historia, la cual ha pasado de ser vista como "formas de expresión, representación y comunicación de valores y visiones de la experiencia humana" a una "cultura de masas" o "cultura popular". Y es precisamente en esta última en la que pretendo incidir con esta entrada haciendo uso del texto y autor citados.

Cultura popular

Se trata de un concepto que implica la participación de todos, el acceso de todos, pues su propio nombre lo indica: cultura popular, cultura de todos. Sin embargo, algo que puede parecer tan básico no lo es en la actualidad porque el acceso a la cultura sigue limitándose, en muchas ocasiones, únicamente a las clases altas de la población.



En contraposición a esto, me veo en la obligación de decir que la cultura es una parte esencial del ser humano, que nos define como seres únicos y diferentes y es precisamente eso lo que la dota de una gran riqueza. De modo que el acceso a la misma es un derecho y debe ser respetado, no solo para aquellos que producen la cultura o aquellos que tienen mayor posibilidad de acceder a la misma.







Además, la cultura, a través de las artes en su ámbito educativo puede y debe generar un cambio. Para lo que debe propiciar espacios de "exploración, reflexión y compromiso" tanto a nivel individual como colectivo. 


Además, las artes fomentan la participación e implicación y crean tejido social, fomentan la unión ciudadana y el sentido de pertenencia a una comunidad.  Esta es, desde mi punto de vista, una de las claves para la mejora de la sociedad. No hay nada como trabajar en equipo para conseguir algo, y cuando lo que pretendemos es reivindicar el cambio de una situación el arte puede convertirse en una gran herramienta si contemplamos sus potencialidades.






Las artes también pueden  generar una mayor integración social y el descenso de las desigualdades mediante el fomento de habilidades como la tolerancia, la solidaridad y la conciencia creativa y crítica, tal y como hace el Programa Internacional MUS-E o como, de algún modo, también lo hacen iniciativas como CreArte, comentada en entradas anteriores., la cual fomenta el acceso a la cultura y el arte de todos ser humano interesado en aprender y compartir experiencias, independientemente de su sexo, raza, etnia, edad... Fomentando un aprendizaje conjunto y cooperativo y basado en valores como el respeto, la igualdad y la comunicación horizontal y bidireccional.


Para acabar, os dejo con un texto de Yehudi Menuhin que resume, de algún modo, muchos de los aspectos que puede fomentar el arte, y que de las manos de este claro defensor de la igualdad, fomentó en su momento. Yehudi Menuhin es el creador de la Fundación Yehudi Menuhin España que desarrolló el programa MUS-E previamente comentado. 

"Reconciliar al mundo es demasiado ambicioso, pero al menos se puede formar a los niños para ser respetuosos hacia las diferencias, que son lo único que nos permite aprender: Si todos fuéramos iguales, no podríamos ofrecernos nada unos a otros. Por eso no debemos temernos, tener miedo nos vuelve enemigos. Nos ha de empujar la necesidad de realizar nuestros sueños, que constituye el porqué de la vida. No deberíamos estar gobernados por el miedo a cumplir nuestras pesadilas".
                                                                                                           
                                                                                                          Yehudi Menuhin






¡Hasta la próxima!


Brenda Sáez Serrano